Y si hablamos de parejas...

...probablemente te aconseje mal. Mi relación de pareja no es #goals, pero al menos lo intentamos...bueno, tampoco. 

Somos tontos, algo payasetes, no sabemos ser románticos, no tenemos detalles cada día, no nos hacemos muchas fotos juntos, discutimos por tonterías. Somos cabezones, hablamos cuando no debemos. No preparamos noches de cena a la luz de las velas, ni nos llevamos el desayuno a la cama. Somos incapaces de ver más de dos películas seguidas porque no tenemos gustos en común.

Pero aun así...

Todos los días nos despertamos juntos, y con una sonrisa. Siempre me dice cosas bonitas nada más despertarme, a pesar de que parezca un zombi, y yo lo abrazo por las noches cuando está tan cansado que no ve dónde está la botella de agua; discutimos mucho, pero a las dos horas ya estamos perfectamente, porque hemos aprendido a darle importancia a lo que de verdad la tiene, y los malos pensamientos y el sufrimiento no están en la lista de cosas que me merecen la pena; las fotos que nos hacemos son absurdas, pero es que nosotros no sabemos comportarnos de otra forma que no sea con una sonrisa; no veremos muchas películas, pero cuando nos ponemos de acuerdo, disfrutamos del momento, porque es otra excusa más para hablar durante horas.

No somos la pareja perfecta, es más, quizás seamos la pareja más imperfecta que jamás hayas visto. Y sin embargo, somos tan perfectamente imperfectos que encajamos a la perfección.

No te guíes por los tópicos. No mires si te ha dedicado mucho tiempo, si ha regalado rosas, o si "habéis perdido la magia". Si eres transparente, si puedes ser tú mismo/a, si te anima a perseguir tus sueños, no lo pierdas de vista, porque quizás no esté todo perdido. Da tu relación por acabada cuando no quieras seguir mirándole a los ojos, cuando te frene y te diga que no vales, o si te aísla en tu propio mundo. En ese momento, olvídate, porque es la persona equivocada.

Mi felicidad no depende de él, él tan solo es una parte importante. Es un apoyo, es un conducto para aprender a vivir plenamente. No dependas de nadie para quererte, quiérete primero (aunque ahí tengo que reconocer que fallo, porque lo de amor hacia uno mismo no lo llevo muy bien).

Aprovecho para agradecer a mi roca, que no se mueve de mi lado, que haya sido tan paciente. Estar con alguien como yo es difícil, no por mi carácter, ni porque sea mala persona (al menos no me considero así), sino porque mi capacidad para quererme, mi ansiedad y mis miedos me hacen ser inestable. Alguien que unos días es la felicidad en su máxima expresión, pero que al día siguiente se ha hundido en un pozo. Gracias por darme estabilidad.

Tengo un camino que recorrer, ¿me acompañas?

Entradas populares de este blog

Mr. Wonderful y su nueva agenda

Sigue, sigue

Línea Vitamina E "The Body Shop"