Y las ganas

¿Qué me está pasando?

No me encuentro, me he desinflado, he dejado de tener control sobre mí misma. He dejado que "el tiempo haga", sin darme cuenta de que el tiempo lo único que ha hecho es acomodarme.

¿De dónde viene esa desazón? ¿Dónde están mis energías y ganas? Soy joven, aspiro y puedo aspirar a tanto...y sin embargo, me he hecho un hueco en la comodidad, en el no saber.

Mis ansias de ser, de vivir... ¿Dónde están? Me miro en el espejo y veo a una niña pequeña, que se las da de mayor. Una niñata que no tiene intención de crecer, para la que es más fácil rendirse que pelear.

¿Por qué ha sucedido eso? Porque quizás fuera lo más fácil. Te sigues mirando en el mismo espejo de siempre, ése que resalta todas tus peores facetas, y te anclas en esa imagen que refleja. Te minusvaloras, sientes rabia e ira porque nadie ha sabido ver que necesitabas ayuda, y reconocer ahora que la necesitas se hace una misión imposible. Te has quedado en ese "es que", en una retahíla de "pero" que no cesan. No te haces responsable de tus propias acciones, de tus propios pensamientos. Te caes, y no sabes ni gritar auxilio. En silencio. Te consumes sola, te pierdes sola.

Tu mundo se viene abajo y tú sigues pensando en la foto que vas a subir a Instagram, fingiendo que eres feliz y no tienes ningún pensamiento que se ha enquistado en tu mente y te repite cada día "no lo vas a conseguir", "no puedes conseguirlo".

Haz algo. Tienes algo que todos te repiten, todos te dicen lo que puedes hacer, y te sigues negando a aceptarlo, a evidenciarlo.

Haz algo, por favor.  Por ti, por mí. Mueve ficha, porque la partida se está haciendo larga y estás condenada a perderla si sigues esta misma estrategia.

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